Preparación
Corte el pan duro en rebanadas finas. Si el pan estuviera muy duro, humedézcalo con un poco de agua para ablandarlo.
Prepare el café, y déjelo reposar para que sedimenten los posos.
Ponga el aceite de oliva en la cataplana, el tocino, el laurel y el ajo machacado. Rehogue y añada el pan deshecho. Deje dorar. Cuando esté uniforme, haga un hoyo en el medio y vierta el café.
Curiosidad: esta receta está inspirada en un plato que nuestros antepasados desayunaban antes de ir a trabajar al campo. Por ser una comida bastante calórica, les suministraba la energía necesaria para el arduo trabajo que tenían por delante.